IDEAS CENTRALES del ARTICULO -GARZA, Victoriano -Joseph Needham y la Ciencia de la Antigua China. CULCyT//Mayo-agosto, 2016 Año 13, No 59 pag.15-19. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/7165591.pdf
RAZONES POR LA QUE EL AUTOR DEDICO SU TIEMPO A INVESTIGAR SOBRE LA CIENCIA EN ORIENTE
Sobre
este tesoro informativo trabajaría más de cuarenta años, con la
intención de valorar y dar a conocer la labor que miles de sabios y
exploradores de aquel país realizaron, y que por cientos de años instilaron a
Occidente a través de las rutas comerciales. Tan sutil fue esa
penetración, que aún hoy día se cree que incontables inventos chinos tuvieron
su origen en la antigua Europa y no en China. El propósito principal
de las investigaciones de Needham fue el de ubicar el quehacer científico de
los chinos en su real perspectiva, a pesar de la parroquial visión centrista de
los europeos, y destacar el papel que el conocimiento venido de Oriente tuvo en
la llamada Revolución Científica (Pag.16)
REQUISITO PARA CONOCER EL VERDADERO ORIGEN DEL PENSAMIENTO CIENTIFICO
Además, el
reconocer la participación de otras civilizaciones en este esfuerzo humano
nutre aún más la discusión, pues los tiempos y los contextos sociales
tan diferentes en los que se dieron miles de microprocesos de imaginación y
creatividad inventiva, que siglos después convergerían en una corriente única
que es la ciencia, concede la oportunidad de saber más sobre los verdaderos
orígenes del pensamiento científico. Y no olvidemos que una de las
funciones básicas de la ciencia es agotar todas las posibilidades al alcance
para llegar a lo más profundo de la verdad. (pág. 17)
ORIENTE Y OCCIDENTE SEPARADOS HASTA EL SIGLO XX
Hasta
el siglo XX, la difusión de las teorías científicas chinas hacia Occidente fue
casi inexistente, cosa que no ocurrió con las técnicas, muchas de las cuales se
diseminaron lenta y anónimamente a lo largo de los siglos. Y es que, entre
otras razones, durante mucho tiempo, hasta el siglo XIV, Europa estuvo semiaislada
del mundo, y el único contacto que mantenía con el Lejano Oriente era a
través de la región islámica. En ese tiempo, los árabes traducían
obras del chino a su propia lengua, por lo que después los europeos conocían
las fuentes árabes y no las chinas. Por otro lado, como lo señala Needham,
en la ciencia china anterior al siglo XVII es difícil hallar alguna influencia occidental.
(pág. 17)
YA EN ORIENTE SE DIFUNDIA LIBROS PARA LAS VENTAS EN PUBLICO
La
invención del papel por los chinos data del año 100 y la de la imprenta del año
700, aproximadamente. Decenas de miles de libros, de muchos de los cuales los
historiadores sólo conocen los títulos, se perdieron a causa de las revueltas y
las guerras. En el año 883, refiere Liu Phien, en Szechuan ya se
exponían libros para su venta al público, obras tales como diccionarios,
enciclopedias y libros escolares. En el año 935 se ordenó la
publicación de los clásicos confucianos, que estuvo a cargo del profesor Li E,
siendo los primeros libros impresos en una universidad. “Como ha mostrado
Carter, la imprenta pasó a los uigures (pueblo turco) del Asia Central a
principios del siglo XIII, y luego a Egipto. La fecha aceptada para Gutenberg
es 1436” (Needham, 1978). (pág. 17)
IDEAS QUE LOS CHINOS ADELANTARON A
LOS OCCIDENTALES
- El conocimiento como poder para controlar la naturaleza:
También
es destacable el hecho de que mientras que en Grecia el pensamiento filosófico
aminoraba la velocidad de su progreso a la vez que cambiaba sus objetivos de
reflexión, en China el filósofo Kuan Tzu (330 a.C.) construía una filosofía
alrededor de la idea de que “el sabio sigue a la naturaleza, a fin de poder
controlarla”; es decir, los chinos ya tenían en claro que el estudio de la
naturaleza les daría la clave de cómo someterla y servirse de ella. Esta
poderosa idea contiene la esencia del pensamiento que Francis Bacon enunciaría
1600 años después y que ayudó a crear e impulsar con gran fuerza el nuevo
espíritu científico europeo (Sivin, 2002). (pág. 17)
- Teoría de la experimentación
Otro hecho igual de trascendente es
el de que los chinos tuvieron una visión de la teoría de la experimentación
mucho antes de que en Occidente se les ocurriera. En el siglo XI de nuestra
era, a decir de Needham, Chu Hsi desarrolló, sin la base de la ciencia
experimental, una filosofía tan realista y tan naturalista como la de Herbert
Spencer. Conocían la experimentación a un nivel simple de ensayo–error, como
los europeos y muchos otros pueblos del mundo, que les permitía aprender a
niveles operacionales, pero nunca crearon un método experimental basado en
hipótesis. (pág. 17-18)
- Doctrina de la evolución
Las primeras referencias alquímicas registradas en la
historia que datan del 133 a.C., son chinas. Kuan Tzu planteó, en El libro de
los ritos, una doctrina de la evolución, en la que se decía que las especies de
animales no son inmutables, sino que cambian con el transcurso del tiempo.
También por siglos se anticiparon a los europeos en el conocimiento de la
importancia médica de los minerales, cosa que hizo Paracelso en el siglo XVI
(pág. 18)
- Aparatos automatizados
Inventaron las embarcaciones
impulsadas por ruedas con paletas, la rueda hidráulica de molino, la
perforación de pozos profundos, los relojes mecánicos (seis siglos antes que
los europeos), los taxímetros para medir distancias. Crearon aparatos mecánicos
automatizados, que fueron las primeras máquinas cibernéticas. (pág. 18)
- Vacunar
Otro
descubrimiento chino, por demás adelantado a su época, fue el de la
inmunización. Normalmente se considera europeo el origen de la vacunación
contra la viruela, desarrollada por Edward Jenner (1749–1823), pero
existen antecedentes que refieren que los médicos chinos: “tomaban el contenido
de la pústula variolosa y lo implantaban en la membrana mucosa de la nariz”,
con lo que algunos obtenían protección contra la enfermedad. Eventualmente, en
Mongolia aún se llega a utilizar este mecanismo de vacunación. (pág. 18)
Temple
(1986), menciona que los alquimistas taoístas conocían el mencionado
procedimiento de vacunación desde antes de nuestra era, pero que la técnica se
hizo pública hasta el siglo X, cuando el hijo de un alto funcionario murió de
viruela y éste, que se llamaba Wang Tan, solicitó a los sabios una cura para
evitar mayores males entre la gente que estaba siendo afectada. La práctica de
este tipo de inoculación no se hizo común en China sino hasta el siglo XVI,
según lo describe Yu T`hien Chih en su libro Miscelánea de ideas médicas
(1643). En el siglo XVII la vacunación ya se había extendido hasta Turquía. En
1714, según Temple, E. Timón publicó en la revista científica Philosophical
Transactions of the Royal Society, un artículo en el que explica la técnica de
variolización. En 1718, la esposa del embajador británico en Constantinopla,
Lady Mary Wortley Montagu, fue inmunizada contra la viruela. Un par de años
después, Pilarini publicó, en la misma revista, un trabajo en el que retomaba
la técnica utilizada. En 1721, la variolización, llamada “engrafting”, se
extendió por Europa como medida de protección contra la viruela. (pág. 18)
¿POR
QUÉ ENTONCES LOS SABIOS DE ESTE PUEBLO NO SURGIERON ANTE EL MUNDO COMO LOS
CREADORES DE LA CIENCIA?
Los avances científicos realizados por los chinos,
durante más de 2000 años, no tuvieron comparación con los que paralelamente se
hicieron en Europa, ni cuantitativa ni cualitativamente. ¿Por qué entonces los
sabios de este pueblo no surgieron ante el mundo como los creadores de la
ciencia? Una hipótesis que trata de explicar por qué la ciencia china no
evolucionó hasta producir una revolución científica, es la de que los
mercaderes estaban sojuzgados por los mandarinatos, quienes impedían a sus
miembros tomar posiciones de poder en el Estado. Es decir, los comerciantes y
artesanos eran discriminados y hechos a un lado por quienes generaban el
conocimiento. De tal forma, su participación en el fenómeno científico de China
fue nula. Caso contrario fue el de los europeos, cuya clase mercantil y
artesanal se involucró directamente al aguijonear la búsqueda de nuevas formas
de producción, experimentación y uso de nuevos materiales traídos de América, y
en la comercialización de sus productos (Hodgson, 1994). Llevar el conocimiento
desde su estado puro a lo meramente cotidiano, convirtiéndolo ya fuera en un
bien o en un servicio común, fue un paso que no se dio en China y que
repercutió en la conformación de la ciencia china como una estructura de
progreso social, como sí ocurrió en Occidente. (pág. 19)
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